“Eres un viejito encerrado en un cuerpo de joven”. Por algunas cuestiones que no puedo controlar:
Por escuchar jazz y preferir el rock de antaño.
Por no salir entre semana.
Por no salir los fines de semana.
Por usar como pretexto “mañana trabajo”.
Hay una fuerza gravitacional en mis aposentos que me mantiene arraigado. No me había puesto a pensar, pero la gente con la que convivía mucho, lo notó. Ya no salgo, y si salgo, no tomo, y si tomo, tomo poco. Carezco de lo se conoce en el mundo de las borracheras como “actitud”.
Son muchas cosas las que provocan este “anti-socialismo”.
Primero y más importante (y con todo respeto para todos mis amigos), ya no me causa ninguna emoción una “peda”, desde hace mucho, pero no quería expresarlo, tal vez por miedo a ser llamado un “malamigo”, “dejabajo”, etc. Creo que esa sensación de emoción por la palabra “borrachera”, se extinguió hace algunos años, pero fué difícil aceptarlo, por eso sólo actué de manera indiferente hacía estas tertulias.
No digo que no haya estado en alguna últimamente, claro, hay ocasiones en las que en verdad son momentos agradables, cómicos sobre todo, y donde la paso bien.
Veo que las personas de mi edad poco a poco van haciéndose más inmunes al sentimiento alcohólico que nos movía 4 o 5 años atrás. Yo ya no puedo estar en “pedas” hasta las 6 de la mañana, o salir de mi casa pensando: “uuuu que buena peda hay hoy, voy a comprar mucha cerveza y me voy a poner bien borracho”, no puedo gastarme todo mi dinero en borracheras, en fiestas. No puedo, juro que no puedo. Dejó de tener sentido hacer tiempo.
Cuando me dicen “vamos, hay una fiesta en casa de fulanita”, sólo de pensar en que estará lleno de borrachos, y que además, lo único que puedes hacer es tomar, una inmensa hueva se apodera de mi, y mi subconsciente pone tantos pretextos que aveces ni yo puedo saber si son ciertos. Accedo a estar en bares donde sé que el ambiente es más amigable (ni siquiera agradable, AMIGABLE). Si tengo con quien bailar, pues también, a pesar de mis torpes pero apasionados pasos, prefiero eso, que ir a comprar 3 paquetes de 24 cervezas para emborracharme.
Me quedo en mi casa, acostado, leyendo alguno de los mil libros que quisiera acabar, viendo una peli, tocando algo, ir a tomar fotos, o sólo escuchar algo de blues. Ahora que lo escribo, me doy cuenta que, creo que prefiero alimentarme de información, aunque sólo escuche uno de los discos de jazz que bajé hace tiempo y que escuché una sola vez porque un artista me llevó a otro, y me emocioné y bajé 6 discos y no me di a la tarea de escucharlos detenidamente, cómo normalmente hago.
Siento algo “feito” cuando veo los twitts o posts de facebook que dicen cosas como “que buen fin, que se repita”, ó “que crudo estoy, que buena peda”. Sobre todo cuando viene de personas que escriben eso cada 6 dias. En verdad podrían hacer algo mejor con su dinero y tiempo. No quiero dar explicaciones de nada, pero espero que quede claro, que yo lo hice alguna vez, y lo volveré a hacer, no me cabe la menor duda, es simplemente esa emoción la que me falta. Buena o mala, no sé. Si tu así te diviertes, lo respeto (ok, no tanto, pero trato), sólo creo que debemos repensar lo que estamos haciendo en vez de pensar como seguir dañando nuestro cuerpo.
Y si he de quedarme sin amigos por este post, que así sea. Yo los invito a tener reuniones (no sanas, pero si más decentes) a mi estilo.
Mi idea principal es: No me gusta salir por el sólo hecho de tomar; “vamos por unas chelas” poco a poco pierde mi atención. “Vamos a cotorrear con fulanito, aquel que ya tengo rato sin ver” cambia la cosa.
Siento que no me he explicado al 100% (chingado, debí poner atención en clase de redacción), pero adelante, critíquenme, quiero escuchar puntos de vista, y si estoy en un error, let me know girl.